El canciller Juan Ramón de la Fuente destacó la importancia del humanismo mexicano como eje central de la política exterior durante la inauguración de la 13ª Feria del Libro de Relaciones Exteriores en el Instituto Matías Romero (IMR).
De la Fuente exhortó a las nuevas generaciones de diplomáticos y diplomáticas a cuestionar con honestidad, proponer ideas innovadoras y fortalecer la labor diplomática de México en el ámbito internacional. Subrayó que la diplomacia, al igual que los libros, sirve para comunicar tanto ideas convergentes como divergentes, promoviendo un diálogo abierto y constructivo.
Enfatizó que el humanismo mexicano prioriza el acuerdo sobre la imposición, y citó como ejemplo el reciente entendimiento alcanzado con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante su visita a México. “Debemos avanzar con los instrumentos de la diplomacia renovados y fortalecidos, con vocación humanista, como elemento central y fundamental. Esto permitirá abrir nuevos derroteros para defender los principios constitucionales de México en la agenda internacional”, explicó.
Acompañado por Juan José Bremer, director del IMR, el canciller resaltó que la lectura y el análisis crítico son herramientas que fortalecen la política exterior, generan criterios sólidos y orientan el debate con un enfoque centrado en la dignidad de todas las personas.
Asimismo, destacó que fomentar la lectura contribuye al fortalecimiento de la democracia y promueve la participación informada de la ciudadanía. La literatura, dijo, no solo forma a los diplomáticos, sino que también sirve como puente entre la política pública y la sociedad, incentivando decisiones basadas en principios humanistas y de respeto a los derechos humanos.
De la Fuente invitó a los jóvenes a ser audaces en sus propuestas y a aprovechar la feria para deliberar, reflexionar y proponer soluciones innovadoras que refuercen la presencia de México en escenarios internacionales, manteniendo siempre como guía los valores del humanismo mexicano y la defensa de la dignidad humana.
Este enfoque, aseguró, permitirá que la política exterior de México continúe siendo un referente de diálogo, respeto y cooperación global, promoviendo principios éticos y humanistas en cada acción diplomática.