La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que, para la semana del 6 al 12 de septiembre de 2025, los combustibles en México seguirán sin contar con estímulos fiscales, medida que se ha mantenido de forma consecutiva durante varios meses.
De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la decisión implica que los automovilistas y transportistas continuarán pagando el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en su totalidad, tanto para la gasolina Magna y Premium como para el diésel.
En el caso de la gasolina regular o Magna, Hacienda determinó que el impuesto aplicable será de 6.45 pesos por litro, mientras que para la Premium, que no recibe apoyos desde octubre de 2023, se mantendrá en 5.45 pesos por litro. El diésel, insumo fundamental para el transporte público y de carga, registrará un cobro de 7.09 pesos por litro.
Los estímulos fiscales se aplican de manera extraordinaria en momentos de alta volatilidad internacional, con el objetivo de evitar que los precios de los combustibles se disparen y afecten directamente la inflación. Sin embargo, en las últimas semanas la SHCP ha optado por mantener la política de no otorgar estos apoyos, aun cuando los precios internacionales del petróleo han mostrado variaciones.
Especialistas han señalado que la falta de estímulo fiscal se traduce en un mayor gasto para los consumidores, en particular para los sectores productivos que dependen del diésel, como el transporte de mercancías y el campo. De igual forma, se espera que la tendencia tenga un efecto en los costos de bienes y servicios.
Con esta medida, Hacienda reafirma su postura de mantener una disciplina fiscal en el manejo de los recursos públicos, dejando en manos del mercado la determinación final del precio de los combustibles. No obstante, consumidores y empresas continúan a la expectativa de un posible cambio en la política de estímulos ante eventuales incrementos en los costos internacionales de los energéticos.