Enner “Superman” Valencia puso punto final a su trayectoria en las eliminatorias mundialistas de la manera más simbólica posible: con un gol que dio a Ecuador un triunfo histórico frente a Argentina en Guayaquil. El capitán de la Tricolor, máximo anotador de su selección, llegó a 47 dianas y desató la euforia en el Estadio Monumental Banco Pichincha al marcar de penal en el minuto 45+13.
El delantero, que cumplirá 35 años en noviembre, había anticipado que sería su última aparición en este torneo clasificatorio. Y su despedida no pudo ser más emotiva: con la grada coreando su nombre y con Ecuador alcanzando los 29 puntos en la tabla, tras una campaña que comenzó cuesta arriba con la sanción de tres unidades. El equipo de Sebastián Beccacece mostró carácter, intensidad y posesión para imponerse sobre los campeones del mundo.
Argentina, ya clasificada y líder con 38 puntos, presentó un cuadro alternativo y sufrió la expulsión de Nicolás Otamendi al minuto 31, lo que condicionó el partido. La ausencia de Lionel Messi también pesó: la Albiceleste careció de ideas y terminó perdiendo un invicto de seis fechas. Lionel Scaloni reconoció la superioridad del rival y aseguró que este resultado no empaña el ciclo clasificatorio de sus dirigidos.
La victoria ecuatoriana marca el inicio de una nueva etapa para la selección andina, que estará en su quinto Mundial con una base renovada encabezada por jóvenes talentos como Kendry Páez y Moisés Caicedo, acompañados por la experiencia de Valencia. El capitán, con voz emocionada, cerró con una frase que resumió su legado: “Los tiempos de Dios son perfectos”.