La calle Molino Rojo, conocida por sus baches, lodo y frecuentes inundaciones, fue rehabilitada por el Gobierno del Estado, generando entusiasmo entre comerciantes y habitantes de la zona. Ana Karen Hernández, propietaria de una tortillería, señaló que la renovación ha permitido que el tránsito sea seguro y que los clientes puedan llegar sin contratiempos, algo impensable antes de la intervención.
Para Javier Macías, dueño de una tienda de abarrotes, la obra resuelve problemas históricos relacionados con las lluvias y el mal estado del pavimento, que afectaban la llegada de repartidores y consumidores. La mejora en la calle, afirmó, no solo facilita la actividad económica, sino que también impulsa el desarrollo de la comunidad.
Nancy Martínez, vendedora de comida local, coincidió en que ahora será más sencillo para las familias y vecinos acceder a los comercios, lo que fortalecerá la economía del sector y la interacción social en la zona. La rehabilitación de Molino Rojo refleja, según los beneficiarios, el compromiso del Gobernador Ricardo Gallardo Cardona por transformar espacios urbanos y abrir nuevas oportunidades para los ciudadanos.