El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que el costo de la canasta alimentaria registró un aumento anual de 2.8 % en el ámbito rural y de 4.1 % en el urbano durante agosto de 2025. Para cubrir esta canasta, una persona necesitaba 1 850.73 pesos en zonas rurales y 2 452.05 pesos en áreas urbanas, aunque respecto a julio se observó un leve retroceso mensual de 0.3 % y 0.1 %, respectivamente.
Entre los productos que más contribuyeron al alza destacan los alimentos consumidos fuera del hogar y el bistec de res, con incrementos de 7.6 % y 18.2 % anual, mientras que la carne molida lideró el aumento en el ámbito rural (16.3 %) y la leche pasteurizada en el urbano (8.6 %). La canasta alimentaria más la no alimentaria presentó incrementos de 2.9 % en zonas rurales y 3.4 % en urbanas, manteniéndose por debajo de la inflación general anual de 3.6 %.
El Inegi señaló también que las Líneas de Pobreza por Ingresos (LPI) descendieron en comparación con agosto de 2024: 2.1 puntos porcentuales en áreas rurales y 1.8 en urbanas. La canasta alimentaria fue determinante en estas cifras, con un mayor peso en el ámbito urbano (62 %) frente al rural (51.7 %).
Además, la canasta no alimentaria mostró incrementos específicos: en el medio rural sobresalieron los cuidados personales (6 %) y educación, cultura y recreación (5.2 %), mientras que en el urbano se destacaron educación, cultura y recreación (5.4 %) y cuidados personales (6.3 %). Estos resultados reflejan la presión de bienes y servicios esenciales sobre los ingresos de las familias mexicanas.