Por Redacción Contra Réplica

CEDH y SNTE Sección 26 impulsan derechos humanos en escuelas de SLP

El convenio contempla talleres, conferencias y actividades de sensibilización para docentes y la comunidad educativa, fortaleciendo la educación con perspectiva de derechos humanos.

La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de San Luis Potosí, Mtra. Giovanna Itzel Argüelles Moreno, y el Secretario General de la Sección 26 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Prof. Juan Carlos Bárcenas Ramírez, firmaron un convenio de colaboración para fomentar la capacitación y promoción de los derechos humanos en el sector educativo del estado.

Durante la ceremonia, Argüelles Moreno enfatizó la relevancia de trabajar de la mano con el gremio magisterial, señalando que el personal docente desempeña un papel clave en la formación de ciudadanía y en la construcción de una cultura de paz basada en el respeto a la dignidad humana. “La educación no solo transmite conocimientos, también forma personas conscientes de sus derechos y responsables de su comunidad”, indicó.

Por su parte, Bárcenas Ramírez resaltó que el acuerdo refleja el compromiso del sindicato con la defensa de los derechos de las y los trabajadores de la educación y con la creación de entornos escolares inclusivos y libres de discriminación. Subrayó que esta colaboración busca fortalecer la formación integral de niñas, niños y adolescentes en condiciones de igualdad y respeto.

El convenio establece la implementación de programas de capacitación, talleres, conferencias y actividades de sensibilización dirigidas tanto a docentes como a estudiantes y comunidad educativa en general. Estas acciones permitirán prevenir violaciones a derechos humanos y consolidar una educación con perspectiva de derechos.

Con esta alianza, la CEDH San Luis Potosí refuerza su compromiso de trabajar con distintos sectores sociales, en especial con el educativo, para avanzar hacia un estado más justo, inclusivo y respetuoso de la dignidad humana, asegurando que la enseñanza y la práctica educativa estén alineadas con los principios de igualdad, respeto y ciudadanía responsable.

Esta iniciativa representa un paso significativo en la formación de entornos escolares más seguros, equitativos y conscientes de los derechos humanos, impactando de manera directa en la calidad educativa y el bienestar de toda la comunidad escolar.