Bad Bunny sorprendió al anunciar que Estados Unidos no forma parte de su próxima gira mundial, una decisión que atribuyó al riesgo de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) utilizara sus presentaciones como escenario para realizar redadas contra migrantes. En entrevista con la revista i-D, el cantante de 31 años señaló que, aunque ha disfrutado profundamente de conectar con los latinos residentes en el país, el temor a que “el maldito ICE” esperara a sus seguidores fuera de los recintos fue determinante.
El intérprete de No Me Quiero Ir De Aquí precisó que su decisión no está motivada por animadversión hacia el público estadounidense. “He actuado allí muchas veces, todas fueron un éxito”, dijo, dejando claro que sus razones obedecen a preocupaciones de seguridad y al deseo de no exponer a sus fans. El puertorriqueño culminará este 14 de septiembre su residencia de 30 conciertos en la isla, un ciclo que ha servido como homenaje a sus raíces a través de su más reciente álbum DeBÍ TiRAR MáS FOtoS.
La exclusión de Estados Unidos contrasta con la ambición internacional de su “World Tour”, que arrancará el 21 de noviembre en República Dominicana y recorrerá Costa Rica, México, Colombia, Perú y España, donde ofrecerá conciertos en Barcelona y Madrid durante mayo y junio de 2026. La gira busca ampliar su alcance global mientras refuerza el vínculo con su público latinoamericano y europeo.
Bad Bunny recordó que los estadounidenses pueden viajar a Puerto Rico para verlo actuar, así como los latinos residentes en EE. UU. que quieran disfrutar de su música sin temor a persecuciones. Con ello, el artista abre un nuevo capítulo en su carrera internacional, marcado por una postura firme frente a la situación migratoria en territorio norteamericano y por el compromiso de mantener a salvo a su audiencia.