El rey Carlos III y su hijo menor, el príncipe Enrique, se reunieron este miércoles en el palacio de Clarence House en Londres, en lo que constituye su primer encuentro cara a cara en 19 meses. La cita, que duró menos de una hora, ocurre tras un periodo de tensiones familiares derivadas de la salida de Enrique y Meghan Markle de sus funciones reales en 2020 y de críticas públicas plasmadas en entrevistas y memorias.
Enrique abandonó la residencia real alrededor de las 18:14 hora local y luego asistió a un acto de Invictus, su organización de competiciones para exsoldados heridos, donde confirmó brevemente que su padre estaba “muy bien”. Fuentes cercanas a la realeza señalaron que el reencuentro se interpreta como un gesto de acercamiento tras rumores surgidos en julio sobre reuniones entre asesores de comunicación de ambos.
La última vez que padre e hijo se habían visto fue en febrero de 2024, después de que el monarca revelara su diagnóstico de cáncer, aún en tratamiento. Enrique ha expresado públicamente su deseo de reconciliación, aunque no hay indicios de que la reunión incluya a su hermano, el príncipe Guillermo, quien mantuvo una agenda de actos separados.
El duque de Sussex llegó a Londres el pasado lunes desde Montecito, California, para participar en actos benéficos coincidiendo con el tercer aniversario de la muerte de la reina Isabel II. Entre sus actividades, rindió tributo a su abuela, presidió la gala de los premios WellChild y anunció una donación millonaria a la ONG Children In Need, mostrando su compromiso con causas sociales en medio de la reconciliación familiar.