Por Redacción Contra Réplica

Vecinos alzan un "grito antigentrificación" contra rentas impagables y desalojos

Vecinos afectados y colectivos denuncian que el encarecimiento de la vivienda y la expansión de plataformas de hospedaje han intensificado el desplazamiento en colonias céntricas de la capital.

La Ciudad de México vive un escenario de tensión social por el impacto de la gentrificación. Este domingo, vecinos desplazados y organizaciones civiles realizaron un “grito antigentrificación” para exigir el derecho a una vivienda digna y denunciar el aumento de desalojos que, aseguran, se han acelerado en vísperas del Mundial de Futbol 2026.

Entre los testimonios destacó el de Maricela Jasso López, de 73 años, quien relató haber sido desalojada junto con su familia tras más de cuatro décadas de vivir en un departamento en la colonia Roma Norte. “La ciudad nos expulsa. Ahora las rentas solo las pueden pagar extranjeros o personas con alto poder adquisitivo”, expresó.

De acuerdo con el Frente Antigentrificación Ciudad de México, el fenómeno no se limita al alza de alquileres. También se relaciona con la proliferación de plataformas como Airbnb, que transforman viviendas en alojamientos temporales más lucrativos para los propietarios, pero inaccesibles para residentes de ingresos medios o bajos. El colectivo denunció que esta dinámica favorece una “limpieza social” y una turistificación agresiva de los barrios más tradicionales.

Los organizadores recordaron que a finales de agosto decenas de familias fueron desalojadas de viviendas en el Centro Histórico y en la Roma, muchas de las cuales permanecen en campamentos improvisados en la vía pública. Alertaron que esta situación se agravará con los preparativos para la Copa del Mundo, lo que ha detonado una especulación inmobiliaria sin precedentes en zonas estratégicas de la capital.

La protesta, realizada un día antes del Grito de Independencia, buscó visibilizar que la gentrificación se traduce en pérdida de arraigo, fragmentación comunitaria y vulneración del derecho a la ciudad. Con pancartas y consignas, los manifestantes hicieron un llamado a la solidaridad social y a detener los desalojos masivos que —advirtieron— ponen en riesgo la diversidad cultural y el tejido social de la metrópoli.