En la celebración del 215 aniversario de la Independencia de México, el cielo se convirtió en protagonista del desfile cívico-militar gracias a la participación de más de un centenar de aeronaves pertenecientes a la Fuerza Aérea Mexicana, la Marina y el Ejército Nacional.
Los aviones y helicópteros despegaron desde la Base Aérea Militar número 1, ubicada en Santa Lucía, municipio de Zumpango, Estado de México, bajo la supervisión de la Torre de Control y con la coordinación de pilotos y personal técnico de cada unidad.
A las 9:20 horas, el espectáculo comenzó con el despegue de nueve aeronaves tipo Texan 6C+, que encabezaron los sobrevuelos rumbo al Zócalo de la Ciudad de México, punto central del desfile. Posteriormente, se sumaron tres cazas F5 Tiger y más de cien aeronaves de diferentes modelos, incluyendo helicópteros EC-725 COUGAR, Mi-17, UH-60 y MD-530F, así como aviones de transporte Boeing 737-200, creando un impresionante mosaico aéreo sobre la capital.
El rugido de los motores resonó en los alrededores de la Base Aérea Militar y del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, marcando el inicio oficial de la ceremonia y destacando la capacidad operativa de las fuerzas armadas mexicanas.
Este despliegue aéreo no solo sirvió como homenaje a los héroes de la Independencia, sino también como muestra de la modernización, coordinación y preparación del personal militar en las diferentes ramas de las Fuerzas Armadas.
El público que se congregó en los alrededores del Zócalo y en distintos puntos estratégicos de la ciudad pudo apreciar la precisión de los sobrevuelos, el orden de las formaciones y la diversidad de aeronaves, convirtiendo la participación aérea en uno de los momentos más espectaculares del desfile patrio.