La Secretaría de Salud de la Ciudad de México confirmó que la explosión de una pipa de gas ocurrida el pasado miércoles 10 de septiembre en la alcaldía Iztapalapa ha dejado un total de 20 personas fallecidas. Entre las víctimas se encuentra Eduardo Romero Armas, de 30 años, quien murió en el Hospital “Dr. Victorio de la Fuente Narváez”.
Hasta las 10:00 h de este miércoles 17 de septiembre, 31 personas permanecen hospitalizadas en distintos nosocomios de la capital, mientras que 33 pacientes han recibido su alta médica, informó el Gobierno de la CDMX.
El primer peritaje realizado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CDMX) atribuyó el siniestro al exceso de velocidad y a la falta de pericia del conductor de la pipa, propiedad de la compañía Silza. El conductor circulaba a aproximadamente 50 kilómetros por hora en una glorieta, cuando la velocidad máxima permitida era de 40 km/h, y perdió el control del vehículo, provocando la volcadura y posterior explosión.
La Coordinación General de Servicios Periciales de la Fiscalía destacó que el pavimento en el sitio del accidente estaba seco y que no existían obstáculos, baches o topes que hayan contribuido al incidente. “El accidente sucedió en el momento en que el conductor perdió el control”, puntualizó el informe.