La Secretaría de Salud de la Ciudad de México informó que la explosión de una pipa de gas ocurrida el miércoles 10 de septiembre en la alcaldía Iztapalapa ha dejado un saldo de 21 personas fallecidas. Hasta la mañana del jueves 18 de septiembre, 27 personas continúan hospitalizadas y otras 36 ya recibieron su alta médica tras el siniestro.
El accidente se produjo cuando la pipa, con capacidad de 49 mil 500 litros de gas, volcó y explotó sobre la Calzada Ignacio Zaragoza, a la altura del Puente de la Concordia. El impacto generó una intensa llamarada y daños significativos en la zona, lo que provocó la rápida movilización de cuerpos de emergencia y personal de rescate.
El primer peritaje de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX determinó que la volcadura y la explosión fueron resultado del exceso de velocidad y la falta de pericia del conductor de la unidad, perteneciente a la compañía Silza. Se indicó que el conductor circulaba a aproximadamente 50 kilómetros por hora, por encima del límite de 40 kilómetros permitido, y perdió el control del vehículo en una glorieta.
Los peritos también señalaron que el pavimento estaba seco y libre de obstáculos, descartando factores externos que hubieran contribuido al accidente. Según el informe, el tractocamión no fue manejado con la capacidad técnica suficiente, ya que el conductor no mantuvo el control direccional ni el carril correspondiente, lo que derivó en la tragedia que afectó a la comunidad de Iztapalapa.