El traslado de Hernán Bermúdez Requena, conocido como el Comandante H o el Abuelo, cerró un episodio internacional y abrió otro en tribunales mexicanos. La tarde del jueves 18 de septiembre, el exsecretario de Seguridad de Tabasco fue ingresado al penal federal del Altiplano, en el Estado de México, luego de ser deportado de Paraguay un día antes.
El vuelo que lo trajo al país, un Bombardier Challenger 605, aterrizó en Toluca alrededor de las 19:00 horas tras realizar escalas en Bogotá y Tapachula. Apenas descendió de la aeronave, personal de la Fiscalía General de la República le notificó una orden de aprehensión vigente por delincuencia organizada, asociación delictuosa, secuestro exprés y extorsión, recordándole además su derecho a guardar silencio.
El arribo al centro penitenciario de máxima seguridad estuvo acompañado por un despliegue militar y de fuerzas federales. Desde el día previo, las autoridades habían confirmado que Bermúdez sería recluido en esta cárcel, donde cumplen condena algunos de los criminales más peligrosos del país.
En paralelo, la Fiscalía de Tabasco mantiene un proceso abierto por delitos similares, entre ellos secuestro agravado y extorsión. El fiscal Óscar Tonathiu Vázquez adelantó que la audiencia inicial se realizará de manera virtual, en coordinación con la FGR e Interpol México. “Estamos listos para que se cumplan las órdenes judiciales y se avance en este caso”, aseguró.