La explosión de un camión que transportaba casi 50 mil litros de gas en el oriente de la capital mexicana, ocurrida la semana pasada en Iztapalapa, ha cobrado cuatro vidas adicionales, elevando el saldo total a 25 fallecidos, informó este viernes la alcaldía.
El estallido, que estremeció calles y viviendas cercanas, dejó también 21 personas hospitalizadas, mientras que 38 ya han sido dadas de alta, según los últimos reportes oficiales. Las autoridades locales señalan que la magnitud del accidente se relaciona con la velocidad excesiva del vehículo, sumada a la rotura del tanque tras impactar con un objeto sólido, lo que provocó la fuga y posterior ignición del gas.
Clara Brugada, titular del gobierno de Iztapalapa, anunció que se estudiará la regulación del tránsito de camiones que transporten combustibles en la Ciudad de México, con el objetivo de prevenir tragedias similares en esta metrópoli de 9.2 millones de habitantes.
El incidente ha generado un debate sobre la seguridad en el transporte de sustancias peligrosas y la necesidad de protocolos más estrictos para evitar riesgos en zonas urbanas densamente pobladas.