Por Redacción Contra Réplica

Equinoccio de otoño: un día de equilibrio que une ciencia y tradición

El fenómeno astronómico de este lunes 22 de septiembre marca el inicio del otoño en el hemisferio norte y la primavera en el sur, con un día donde la luz y la oscuridad se igualan casi por completo.

Este lunes 22 de septiembre, el cielo marca un punto de encuentro entre luz y sombra con el equinoccio de otoño, un fenómeno que inicia la temporada en el hemisferio norte y la primavera en el sur. A las 20:19 horas, el Sol cruzará el ecuador celeste, dejando un día casi perfecto en igualdad entre horas de luz y oscuridad.

La posición de la Tierra en su órbita provoca que el eje terrestre no se incline ni hacia el Sol ni en sentido contrario, un detalle que explica la simetría del día y la noche. Esta estación se prolongará por 89 días y 21 horas, hasta el solsticio de invierno el próximo 21 de diciembre, marcando un ciclo natural que ha guiado a la humanidad desde tiempos antiguos.

Más allá de los cálculos astronómicos, el equinoccio carga significados culturales y espirituales. En Chichén Itzá, la luz y las sombras sobre la pirámide de Kukulkán dibujan la silueta de una serpiente descendente, un espectáculo que cada año atrae a visitantes de todo el mundo, recordando la conexión entre los antiguos conocimientos y la observación del cosmos.

Hoy, muchas personas usan este momento como pausa para la reflexión: agradecer lo vivido, cerrar ciclos y dar la bienvenida a nuevas etapas, en sintonía con la naturaleza. El equinoccio se convierte así en un recordatorio de equilibrio, tanto en la Tierra como en la vida cotidiana.