Por Cindy Palencia

Francia se moviliza masivamente contra los planes de austeridad del gobierno

Cientos de miles de ciudadanos tomaron las calles para exigir cambios en las políticas fiscales y mayor inversión en servicios públicos.

Francia vivió una de sus jornadas de protesta más intensas en años. Profesores, conductores de tren, farmacéuticos y personal hospitalario se sumaron a huelgas mientras estudiantes bloqueaban la entrada de escuelas secundarias. En París, la paralización del metro dejó la ciudad con movilidad limitada y reflejó la magnitud del descontento social ante los recortes presupuestarios propuestos por el presidente Emmanuel Macron y el primer ministro Sébastien Lecornu.

Entre las demandas de los manifestantes se incluyen abandonar las medidas del gobierno anterior, aumentar los impuestos a los más ricos y revisar la reforma que eleva la edad de jubilación. Sophie Binet, líder del sindicato CGT, aseguró que “son las calles las que deben decidir el presupuesto”, mientras estimaba en 400 mil los participantes solo en la mañana. La presión social se suma a la inquietud de inversores por un déficit que en 2024 casi duplicó el límite del 3% fijado por la Unión Europea.

El despliegue policial fue masivo: 80 mil agentes, unidades antidisturbios, drones y vehículos blindados estuvieron desplegados para contener la protesta. Más de 90 personas fueron detenidas en distintos puntos del país, evidenciando la tensión que rodea la discusión sobre el presupuesto de 2026 y el futuro de las políticas públicas en Francia.