Con un silencio cargado de indignación, cientos de estudiantes del CCH Sur caminaron rumbo a Rectoría en Ciudad Universitaria para honrar la memoria de Jesús, joven asesinado dentro del plantel, y exigir justicia. La movilización, encabezada por alumnos de bachillerato, denunció la vulnerabilidad que enfrentan los estudiantes y pidió a las autoridades universitarias asumir su responsabilidad frente a la violencia.
El rector de la UNAM calificó el crimen como un hecho sin precedentes en la historia reciente de la institución. En un mensaje dirigido a la comunidad universitaria, expresó condolencias a la familia del estudiante, manifestó solidaridad con los heridos y ordenó una revisión urgente de los protocolos de seguridad en los planteles de bachillerato. La administración central, aseguró, colaborará con las autoridades para garantizar justicia y prevenir nuevas tragedias.
La marcha no solo fue un homenaje, sino también un llamado colectivo: reforzar la seguridad, garantizar acompañamiento psicológico y promover entornos educativos libres de violencia. Carteles y consignas apuntaban a una exigencia clara: que la universidad deje de ser indiferente y actúe con contundencia frente a la crisis de seguridad que permea el país y que, ahora, alcanzó a su propia comunidad.
La UNAM informó que convocará a la Subcomisión de Bachillerato de la Comisión Especial de Seguridad para dar seguimiento a este caso y replantear medidas de protección. Mientras tanto, los estudiantes anunciaron que continuarán con más acciones de protesta, convencidos de que la memoria de Jesús no debe quedar en silencio ni en el olvido.