Con la Copa Mundial de Futbol 2026 en el horizonte, el Estadio Banorte —administrado por una empresa vinculada a Televisa— fijó un plazo inamovible para los dueños de palcos y plateas: el registro obligatorio concluye este viernes 26 de septiembre. Quienes no realicen el trámite digital quedarán fuera de los accesos durante los partidos avalados por la FIFA.
La medida es el desenlace de un prolongado conflicto entre palcohabientes y la administración del inmueble, inaugurado en los años sesenta bajo la dirección de Emilio Azcárraga Milmo. En aquel entonces, los espacios fueron adquiridos por inversionistas privados con un contrato que garantizaba 99 años de uso, convirtiéndose en un derecho casi vitalicio para presenciar partidos, conciertos y otros eventos.
Tras un litigio que se extendió más de un año, se alcanzó un acuerdo que permite a los propietarios conservar sus privilegios sin pagar cuotas adicionales, como ocurrió en los mundiales de 1970 y 1986. En esta edición, la FIFA exigía un cobro, pero será la empresa dueña del estadio quien asuma los costos, asegurando que los palcohabientes accedan sin desembolsar un peso extra.
El proceso requiere completar un formulario en línea con datos personales, identificación oficial y documentación que acredite la propiedad del palco o platea. Una vez validada la información, los titulares deberán programar una cita presencial para finalizar la acreditación y garantizar su lugar en la mayor fiesta del futbol.