Durante la filmación de Spider-Man: Brand New Day, Tom Holland sufrió un accidente que obligó a detener temporalmente la producción. Una fuente cercana al set reveló que uno de los arneses de seguridad se rompió mientras el actor realizaba una escena, provocando un fuerte golpe en la cabeza.
Testigos presentes en el momento indicaron que la cuerda del arnés cedió, haciendo que Holland perdiera el control y cayera, lo que resultó en un impacto significativo. Como medida preventiva, el actor fue trasladado a un hospital, donde se le diagnosticó una conmoción cerebral leve.
La producción, que originalmente tenía programado continuar con las grabaciones en Londres, decidió suspenderlas por al menos dos semanas hasta garantizar que Holland se recupere completamente. Este parón afecta directamente la agenda del rodaje y representa pérdidas millonarias, ya que cada día de inactividad implica altos costos para la producción.
Hasta el momento, ni Tom Holland ni los representantes de la película han emitido un comunicado oficial sobre el incidente ni sobre posibles cambios en la fecha de estreno, que estaba prevista para el 31 de julio de 2026. La producción evalúa constantemente el estado del actor antes de reanudar las filmaciones.
A pesar del accidente, fuentes del set destacan la pronta atención médica y las medidas de seguridad implementadas, las cuales mitigaron la gravedad del incidente. La prioridad sigue siendo la recuperación del protagonista y garantizar que el rodaje se pueda reanudar sin riesgos adicionales.
Este percance pone en evidencia los desafíos que enfrentan las producciones cinematográficas de alto presupuesto, donde las escenas de acción y acrobacias representan un riesgo para los actores y el equipo técnico, y subraya la importancia de los protocolos de seguridad en los sets de filmación.