El asesinato de Silverio Villegas, migrante originario de Michoacán fallecido en Chicago tras una presunta detención, provocó la reacción inmediata del gobierno mexicano. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que se envió una nota diplomática para exigir a Estados Unidos una investigación exhaustiva y sanciones en caso de comprobarse violaciones a derechos humanos. El hecho, dijo, “es una injusticia que lastima profundamente” y que demanda acompañamiento total a la familia de la víctima.
La mandataria recordó que los consulados han intensificado su labor para ofrecer asistencia legal, asesoría y acompañamiento a connacionales en situación de vulnerabilidad. Incluso, mencionó que los recursos obtenidos en una reciente rifa de la Lotería Nacional —cerca de 100 millones de pesos— se destinarán a pagar fianzas de migrantes detenidos, con el fin de que puedan enfrentar sus procesos en libertad.
Sheinbaum también vinculó el caso con un escenario más amplio: el impacto de las políticas migratorias en la economía estadounidense. Señaló que empresarios del sector agrícola y de servicios han advertido dificultades para contratar mano de obra debido a redadas y medidas que generan miedo y precariedad entre trabajadores extranjeros. “Los migrantes no solo merecen respeto, son pieza clave para el desarrollo económico de ambos países”, subrayó.
En este contexto, la presidenta reiteró que México mantendrá una postura firme frente a cualquier acto de discriminación y abuso. Además de reforzar la red consular con atención 24/7, adelantó que esta semana se sostendrán nuevas reuniones bilaterales para dar seguimiento al caso y garantizar que la voz de los migrantes mexicanos sea escuchada en territorio estadounidense.