En un movimiento que sacude los cimientos de la industria gamer, Electronic Arts (EA), la firma detrás de éxitos como EA Sports FC, Los Sims y Battlefield, fue adquirida por un consorcio internacional liderado por el Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita. La operación, valuada en 55 mil millones de dólares, representa una de las compras más ambiciosas en la historia del entretenimiento digital.
El acuerdo, aún pendiente de aprobación por reguladores y accionistas, no solo reafirma el apetito del reino saudí por diversificar su economía más allá del petróleo, sino que también involucra a figuras clave del capital estadounidense, como Jared Kushner, exasesor de Donald Trump, cuya firma Affinity Partners participa en el consorcio. La transacción incluye 36 mil millones en capital directo y otros 20 mil millones en deuda financiada por JPMorgan Chase.
Aunque EA dejará de cotizar en Nasdaq tras el cierre del trato —previsto para 2027—, mantendrá su sede en California y seguirá bajo el liderazgo de su actual CEO, Andrew Wilson. El directivo aseguró que esta nueva etapa abrirá oportunidades globales, aunque no especificó cómo se verán reflejadas en los usuarios o los desarrolladores.
Más allá del dinero, la compra lanza señales claras sobre la estrategia de Arabia Saudita para posicionarse como un jugador clave en la economía del entretenimiento global. Con una inversión ya activa del 9.9% en EA, el PIF avanza en su plan “Visión 2030”, apostando ahora por la cultura digital como nueva fuente de influencia e ingresos. La pregunta que ronda a la comunidad gamer es: ¿qué tanto cambiará EA bajo esta nueva bandera?