En los últimos meses, México ha experimentado un repunte de llamadas internacionales fraudulentas, una modalidad que combina engaño y tecnología para obtener beneficios económicos de manera ilícita. Las autoridades alertan que este tipo de prácticas va en aumento y que los usuarios deben extremar precauciones para evitar convertirse en víctimas.
El esquema más recurrente consiste en recibir una llamada breve desde un número con prefijo extranjero. La comunicación se corta de inmediato, buscando que la persona devuelva la llamada. Si lo hace, puede enfrentar cargos excesivos por tarifas internacionales o quedar expuesta a intentos de extorsión.
Otro método detectado involucra mensajes de voz automatizados, tanto en inglés como en español. Estos mensajes invitan a devolver la llamada o proporcionar información personal para supuestas verificaciones de datos, activación de servicios o seguimiento de trámites inexistentes.
Expertos en ciberseguridad advierten que estas prácticas no solo provocan pérdidas económicas, sino que también incrementan el riesgo de robo de información sensible, lo que podría derivar en futuros intentos de fraude, suplantación de identidad o acceso no autorizado a cuentas bancarias.
Frente a esta problemática, las recomendaciones son claras: no contestar ni devolver llamadas de números desconocidos, especialmente si cuentan con prefijo internacional no reconocido. Asimismo, se aconseja no compartir datos personales ni financieros a través de llamadas o mensajes que no provengan de canales oficiales.
Las autoridades sugieren además bloquear de inmediato los números sospechosos, revisar de manera periódica los estados de cuenta para identificar cargos no autorizados y recurrir a aplicaciones de filtrado de llamadas que reduzcan la exposición a este tipo de riesgos. En caso de detectar intentos de fraude, se pide a los ciudadanos presentar la denuncia correspondiente para fortalecer las investigaciones.
Con la proliferación de estas prácticas, el llamado es a mantenerse alerta y ejercer precaución, ya que los fraudes telefónicos continúan reinventándose y buscan aprovechar cualquier descuido de los usuarios.