El presidente estadounidense, Donald Trump, dio un ultimátum de “tres o cuatro días” a Hamás para responder al plan de paz presentado para la Franja de Gaza, que contempla el desarme total de la organización y su exclusión de cualquier rol en un futuro gobierno palestino. La Casa Blanca advierte que la negativa del grupo podría derivar en consecuencias graves.
Trump dejó claro que no hay mucho margen de negociación y advirtió a los periodistas sobre un posible desenlace negativo: “Hamás aceptará o no. Y si no aceptan, esto tendrá un final triste”, señaló. Su mensaje se produce tras semanas de tensiones y enfrentamientos que han mantenido la atención internacional sobre la región.
Por su parte, Hamás confirmó que está evaluando la propuesta estadounidense. Una fuente cercana al movimiento islámico indicó que líderes políticos y militares dentro y fuera de Palestina sostendrán consultas para determinar una posición conjunta que represente a la organización y a los demás movimientos de resistencia.
La respuesta de Hamás será clave para definir los próximos pasos en el conflicto, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución del plan de Trump. Analistas advierten que el plazo impuesto intensifica la presión y puede afectar la dinámica de negociaciones futuras, con posibles repercusiones humanitarias y diplomáticas en Gaza y la región circundante.