Un terremoto de magnitud 6.9 remeció la noche del lunes la región central de Filipinas, con epicentro cerca de la ciudad de Bogo, en Cebú, a una profundidad de apenas diez kilómetros. La sacudida, registrada a las 21:59 horas locales, dejó daños materiales y obligó a las autoridades a encender la alerta por un posible tsunami localizado.
El Instituto de Vulcanología y Sismología de Filipinas (Phivolcs) informó que tras el primer movimiento se registraron varias réplicas de entre 3.8 y 5.1 grados, la más fuerte a las 22:39 horas. Aunque no se ha confirmado un impacto mayor en infraestructuras, el organismo insistió en la necesidad de mantenerse en resguardo y preparados ante eventuales emergencias.
La alerta se centró en las provincias de Leyte, Cebú y Biliran, donde las autoridades recomendaron a los habitantes no acercarse a la costa y, en caso de vivir en zonas aledañas al mar, trasladarse tierra adentro. Las playas permanecen bajo vigilancia mientras equipos de protección civil evalúan riesgos y posibles evacuaciones preventivas.
Filipinas se ubica en el llamado “Anillo de Fuego del Pacífico”, una de las zonas sísmicas más activas del planeta, lo que convierte a eventos como este en recordatorios de la vulnerabilidad del archipiélago y de la necesidad de fortalecer la cultura de prevención en sus comunidades costeras.