La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) intensifica sus medidas de seguridad ante el regreso a clases presenciales. Leonardo Lomelí, rector de la institución, encabezó la Comisión Especial de Seguridad del Consejo Universitario, instruyendo a directivos y comisiones locales a aplicar acciones concretas para proteger a estudiantes y personal académico.
La decisión se toma luego de que diversas facultades y escuelas suspendieran actividades o migraran temporalmente a clases en línea por amenazas de bomba o agresiones dirigidas a la comunidad estudiantil. Aunque muchas de estas alertas han resultado falsas, el impacto en la percepción de seguridad ha sido considerable, subrayando la necesidad de protocolos claros y efectivos.
Entre las medidas adoptadas se incluyen patrullajes reforzados dentro y fuera de los planteles, participación voluntaria de padres en vigilancia escolar de bachillerato, coordinación con autoridades federales y locales, así como el fortalecimiento de programas de apoyo psicológico y emocional. Además, se prevé la actualización de protocolos de protección y mejoras en infraestructura de acceso, como en el caso del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur.
El retorno a clases se realizará de manera escalonada, priorizando la seguridad y el acompañamiento de los cuerpos directivos de cada unidad académica. La UNAM busca así no solo resguardar la integridad física de su comunidad, sino también reactivar actividades culturales, deportivas y comunitarias que fortalezcan el tejido universitario tras meses de interrupciones.