Después de décadas de abandono, el campo potosino estrena carreteras dignas y seguras. El gobernador Ricardo Gallardo Cardona informó que se han reconstruido más de 100 kilómetros de caminos en la Huasteca, el Altiplano, la Zona Media y otras áreas estratégicas, con una inversión superior a 400 millones de pesos. Esta infraestructura facilita el transporte de cosechas y fortalece la conectividad entre comunidades agrícolas y ganaderas.
Los beneficiarios directos de estas obras suman más de un millón 200 mil personas. Gallardo Cardona destacó que los caminos permiten a productores trasladar sus productos con seguridad y eficiencia, reduciendo pérdidas y promoviendo un comercio más justo. Además, la mejora en la movilidad contribuye al desarrollo regional y a la vida cotidiana de las familias que dependen de estas rutas.
Entre los proyectos emblemáticos se encuentran la rehabilitación del camino Tamán–Agua Zarca en Tamazunchale; Los Cuates–Tambaca y Agua Buena Tambaca en Tamasopo; Dulce Grande–Noria del Gato en Villa de Ramos; San Andrés Calmecayo en Coxcatlán; y Bledos–Carranco en Villa de Reyes. Obras complementarias en Ciudad del Maíz, Soledad de Graciano Sánchez y otras localidades consolidan la infraestructura productiva del estado.
Para el gobernador, estas carreteras representan más que asfalto: son “una puerta al desarrollo, la movilidad y la prosperidad de miles de familias”. Según él, la inversión en infraestructura rural no solo mejora la economía agrícola y ganadera, sino que también refuerza la integración social y territorial de San Luis Potosí.