Seis ciudadanos mexicanos que viajaban en la flotilla Global Sumud rumbo a Gaza, con el objetivo de entregar ayuda humanitaria, fueron detenidos por Israel el miércoles 1 de octubre y trasladados este jueves al puerto de Ashdod, desde donde fueron enviados al centro de detención de Ketziot. La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que mantiene contacto directo con los connacionales y sus familias, además de haber solicitado acceso consular inmediato.
El operativo israelí, que interceptó a una flotilla conformada por cerca de 50 embarcaciones y 500 activistas de 48 países, incluyó también la detención de una mexicana que viajaba en un barco de apoyo legal; ella ya fue enviada a Chipre. Autoridades israelíes aseguraron que los pasajeros fueron trasladados “sin problema” a un puerto, aunque el gobierno mexicano ha pedido explicaciones formales sobre las circunstancias de la retención.
La cancillería mexicana informó que se han enviado cuatro notas diplomáticas y sostenido reuniones con funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel para demandar garantías sobre la seguridad de los activistas. Además, reiteró que la asistencia humanitaria no constituye delito alguno y que debe ser reconocida como un deber bajo el derecho internacional en contextos de conflicto armado.
La presidenta Claudia Sheinbaum exigió la repatriación inmediata de los connacionales y subrayó que el gobierno federal dará seguimiento puntual al caso. El episodio revive el debate internacional sobre el acceso a Gaza y coloca a México en la lista de países que reclaman respeto a la labor humanitaria de sus ciudadanos en escenarios de guerra.