Tesla reportó un incremento del 7% en sus ventas durante el tercer trimestre de 2025, registrando 497,099 unidades entregadas, cifra que superó ampliamente las estimaciones de los analistas, quienes habían previsto alrededor de 440,000 vehículos. Este repunte llega tras tres meses consecutivos de descensos, marcando una señal de recuperación para la compañía liderada por Elon Musk.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por los modelos más accesibles de la marca, el Model 3 y el Model Y, cuyas entregas aumentaron más de un 9% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Por el contrario, los modelos de alta gama, S, X y Cybertruck, continuaron registrando descensos interanuales cercanos al 30%, reflejando la preferencia del mercado por opciones más económicas, con precios inferiores a 45,000 dólares en Estados Unidos.
A pesar de la polémica que ha rodeado a Musk, incluyendo protestas y actos de vandalismo contra vehículos Tesla en distintos países, la compañía logró mantener la demanda de sus autos más populares. Este contexto subraya la capacidad de Tesla para sostener su presencia en el mercado frente a la creciente competencia de fabricantes chinos de vehículos eléctricos.
En Wall Street, el anuncio generó un efecto positivo moderado, con las acciones de la empresa subiendo 0.68% en las primeras horas de cotización. La noticia también tuvo impacto en la fortuna de Musk, que alcanzó momentáneamente los 500,100 millones de dólares antes de estabilizarse en 499,100 millones, según Forbes.
Con este resultado, Tesla refuerza su estrategia de enfocarse en modelos asequibles para mantener su crecimiento, mientras sigue lidiando con desafíos en sus vehículos de lujo y el entorno político y social que rodea a su director ejecutivo.