Por Redacción Contra Réplica

Sean “Diddy” Combs recibe sentencia de más de cuatro años de prisión

El rapero estadounidense fue absuelto de cargos mayores, pero enfrentará condena por transporte para prostitución.

El 3 de octubre, Sean “Diddy” Combs, icónico cantante y empresario del hip-hop, fue sentenciado a cuatro años y dos meses de prisión federal, además de una multa de 500 mil dólares, tras ser hallado culpable de violar la Ley Mann por transportar personas a través de fronteras estatales con fines de explotación sexual. La audiencia se llevó a cabo en Nueva York bajo la supervisión del juez federal Arun Subramanian, quien también impuso una supervisión de cinco años al concluir la condena.

Combs, de 55 años, había sido arrestado en septiembre de 2024 y enfrentaba cargos de tráfico sexual, asociación delictiva y transporte para la prostitución. En julio de 2025, el jurado lo absolvió de los cargos más graves, incluyendo tráfico sexual y conspiración para crimen organizado, delitos que podrían haberle acarreado cadena perpetua. Sin embargo, el rapero fue declarado culpable de dos cargos de transporte para prostitución, involucrando a su exnovia Cassie Ventura, otra mujer identificada como “Jane” y trabajadores sexuales masculinos.

Durante la audiencia, la fiscal Christy Slavik resaltó que la defensa intentó atribuir la conducta de Combs a problemas de abuso de sustancias y cuestiones psicológicas, sin reconocer el daño provocado a las víctimas. Por su parte, los testimonios de Cassie Ventura y “Jane” describieron experiencias de abuso físico y psicológico, mientras que Combs ofreció disculpas públicas, mostrando remordimiento y reconociendo sus errores.

Familiares del artista, incluidos sus hijos, también intervinieron solicitando clemencia, subrayando su transformación durante el tiempo en prisión.

La defensa de Sean Combs ya anunció su intención de apelar la condena y la sentencia, aunque hasta el momento no se ha presentado un recurso formal. La petición previa de nulidad del veredicto y de un nuevo juicio fue rechazada por el juez Subramanian, lo que refuerza la estrategia de apelar ante instancias superiores.

Este caso marca un precedente mediático por la notoriedad del acusado y la complejidad de los cargos relacionados con delitos sexuales en Estados Unidos, generando amplia cobertura en medios nacionales e internacionales.