Con el incremento de las lluvias en la zona Media de San Luis Potosí, la Guardia Civil Estatal, bajo el mando del comandante Óscar Hernández, desplegó desde ayer un operativo de monitoreo en ríos y arroyos para anticipar emergencias y proteger a las comunidades. Se han establecido células de vigilancia que recorren los cauces y áreas críticas, listas para actuar en coordinación con Protección Civil si se requiere trasladar a familias a lugares seguros.
Uno de los puntos más vigilados es el arroyo de la comunidad El Zapote, donde se retiraron deslaves que bloqueaban la carretera entre Guadalupe y El Caracol. La acción preventiva busca evitar que los habitantes queden aislados y garantizar la conectividad entre localidades durante la temporada de lluvias.
La estrategia combina recorridos de inspección, monitoreo constante de niveles de agua y presencia de personal capacitado para responder ante cualquier contingencia. Además, se busca concientizar a los pobladores sobre la importancia de no cruzar cauces inundados ni transitar por zonas de riesgo.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado subraya que el trabajo coordinado con autoridades locales y Protección Civil es fundamental para reducir riesgos y proteger vidas. Este operativo refleja el compromiso de mantener la seguridad y prevenir accidentes derivados de fenómenos naturales en la región.