La Selección Mexicana Sub 20 cerró su participación en el Mundial de Chile con una mezcla de orgullo y desazón. El equipo de Eduardo Arce cayó 2-0 frente a Argentina en un partido tenso y accidentado que dejó fuera al Tricolor, pero también evidenció el talento emergente de una generación prometedora.
El encuentro se complicó temprano para México: a los siete minutos, Alexéi Domínguez salió lesionado y, poco después, Maher Carrizo aprovechó el desajuste para abrir el marcador. Desde entonces, la Albiceleste controló el ritmo del juego y sentenció el duelo al minuto 56 con un disparo cruzado de Mateo Silvetti. En los minutos finales, la tensión creció con la aparición de gritos homofóbicos en las gradas y la expulsión de dos jugadores mexicanos tras revisión en el VAR.
A pesar del resultado, el combinado nacional deja destellos de esperanza. Figuras como Gilberto Mora, de apenas 16 años, junto a Elías Montiel, Tahiel Jiménez, Hugo Camberos y Obed Vargas, mostraron carácter y calidad en un torneo que los proyecta hacia un futuro competitivo.
La eliminación ante Argentina revive una historia de duelos dolorosos entre ambos países, pero también refuerza la necesidad de consolidar procesos a largo plazo. Mientras México busca romper su techo histórico en la categoría, Argentina continúa su camino con la mira puesta en su séptimo título mundial Sub 20.