En medio de las afectaciones por las lluvias en la Huasteca potosina, más de mil 600 personas han sido evacuadas en una operación conjunta que involucra a la Defensa Nacional, Marina, Guardia Nacional, Guardia Civil Estatal y Protección Civil. El despliegue, integrado por mil 400 elementos, ha permitido mantener un saldo blanco en San Luis Potosí, único estado del país sin registro de víctimas ni desaparecidos tras los recientes desbordamientos.
El esfuerzo se ha concentrado en garantizar refugio y asistencia inmediata: 36 albergues temporales han sido habilitados para las familias desplazadas, mientras que 10 brigadas médicas recorren las comunidades otorgando atención de salud. Hasta el último corte, se han distribuido 32 mil despensas y víveres, junto con 11 mil paquetes de limpieza.
La Secretaría de Educación de Gobierno del Estado informó que el regreso a clases será gradual en los municipios más afectados, priorizando la seguridad de estudiantes y docentes. Equipos de Protección Civil supervisan planteles y zonas escolares antes de autorizar su reapertura.
En tanto, la Guardia Civil Estatal mantiene presencia constante en comunidades rurales, apoyando en la distribución de ayuda y labores de proximidad social para identificar las principales necesidades de la población. Las autoridades continuarán el monitoreo en la zona hasta garantizar el retorno seguro de las familias a sus hogares.