Las intensas lluvias que azotaron la Huasteca potosina han dejado un saldo de 231 docentes afectados, quienes sufrieron daños parciales o totales en sus viviendas, así como la pérdida de muebles, electrodomésticos y pertenencias personales, confirmó Juan Carlos Bárcenas Ramírez, secretario general de la Sección 26 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Entre los casos más severos se encuentran maestros de municipios como Tamazunchale, San Vicente Tancuayalab, Matlapa, Xilitla, Tampacán, Axtla de Terrazas, Tanquián de Escobedo, Tancanhuitz de Santos y algunas comunidades cercanas de Tamaulipas. San Vicente se reporta como una de las zonas más afectadas, donde el nivel del agua superó un metro dentro de los hogares, destruyendo cocinas, camas y electrodomésticos.
Además de los daños en viviendas, se registraron afectaciones en infraestructura educativa, con daños en dos Centros de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA), lo que ha generado preocupación por la continuidad de clases y actividades escolares en la región.
Para atender la emergencia, el SNTE levantó un censo de docentes afectados y ya prepara la distribución de apoyos. La Sección 26 también activó una campaña de acopio de víveres en los 59 municipios del estado, buscando entregar asistencia humanitaria directa a los maestros damnificados y, en caso de sobrantes, canalizarla a la población general en situación de vulnerabilidad.
Entre las medidas inmediatas se encuentra el envío de colchonetas a albergues temporales, con especial atención a San Vicente Tancuayalab, donde muchas familias aún carecen de lugares adecuados para dormir. Estas acciones buscan mitigar las necesidades más urgentes y contribuir a la pronta recuperación de los docentes y sus familias, fortaleciendo la solidaridad y coordinación entre el sindicato y las autoridades locales.