Una nueva jornada de terror sacudió este martes a Guayaquil, cuando un coche bomba explotó frente a un centro comercial, cobrando la vida de una persona y dejando varios heridos. La detonación estremeció la zona comercial y reavivó el temor ciudadano en una ciudad que en los últimos meses ha sido epicentro de ataques vinculados al crimen organizado.
Minutos después del estallido, agentes de la Policía Nacional localizaron un segundo vehículo cargado con explosivos, que fue desactivado a tiempo por personal especializado. El ministro del Interior, John Reimberg, informó que el artefacto principal presentaba un diseño complejo y de alto poder destructivo, descartando que se tratara de un dispositivo casero.
Las autoridades desplegaron un operativo conjunto entre fuerzas policiales y militares, que incluyó detonaciones controladas y el acordonamiento del área para garantizar la seguridad y recuperar evidencia. El gobierno calificó el hecho como un acto terrorista y aseguró que se aplicará todo el peso de la ley contra los responsables.
El presidente Daniel Noboa ordenó reforzar los patrullajes y operativos en las principales ciudades costeras, mientras las investigaciones buscan establecer la autoría del ataque. Las imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran el momento en que el automóvil comienza a arder antes de estallar, desatando escenas de pánico entre los transeúntes que lograron huir del lugar.