Nestlé dio a conocer un plan de reestructuración que afectará a 16 mil trabajadores en los próximos dos años, alrededor del 6% de su plantilla global. La medida impactará principalmente a 12 mil puestos administrativos y 4 mil en áreas de producción y logística, con el objetivo de generar ahorros por aproximadamente mil millones de francos suizos, el doble de lo previsto inicialmente.
Philipp Navratil, quien asumió la dirección ejecutiva de la compañía en septiembre, explicó que la reorganización forma parte de una estrategia para modernizar la empresa y responder a cambios acelerados en el mercado global. “El mundo está cambiando y Nestlé necesita cambiar más rápido”, señaló, destacando la necesidad de decisiones difíciles para asegurar la rentabilidad futura.
A pesar de los ajustes, la empresa reportó un crecimiento orgánico de ventas del 3.3% en los primeros nueve meses del año, impulsado por incrementos en precios y mejoras internas. No obstante, las ventas totales descendieron 1.9%, afectadas por tipos de cambio desfavorables y el aumento de costos en materias primas y aranceles en mercados clave.
El plan de reestructuración refleja la presión que enfrentan las grandes corporaciones para equilibrar eficiencia y competitividad en un contexto económico volátil, mientras buscan mantener su posición en el mercado internacional y garantizar su viabilidad a largo plazo.