Por Cindy Palencia

Robo histórico en el Louvre: un comando se lleva joyas reales en siete minutos

Cuatro ladrones irrumpieron al amanecer en el museo más visitado del mundo y sustrajeron piezas con valor incalculable; Francia habla de un golpe al corazón de su historia.

París despertó con un eco de asombro: el Museo del Louvre, guardián de algunos de los tesoros más preciados del mundo, fue escenario de un robo de película. En apenas siete minutos, un comando de cuatro hombres sustrajo un conjunto de joyas con valor patrimonial “incalculable”, pertenecientes a antiguas reinas y emperatrices francesas. La operación, ejecutada con precisión quirúrgica, obligó al cierre del museo durante todo el día, dejando a miles de turistas ante las puertas del silencio.

Los ladrones irrumpieron a las 9:30 de la mañana por el flanco sur, junto al Sena, utilizando dos motocicletas y un camión con montacargas. Rompieron una ventana del primer piso y fracturaron las vitrinas de la galería Apolo, donde se exhibían las piezas del Segundo Imperio. Entre el botín se encuentran una tiara de la reina María Amelia, un collar de zafiros de la reina Hortensia y joyas de la emperatriz Eugenia. En la huida, sin embargo, perdieron la corona de esta última, una obra de 1855 con más de mil diamantes y decenas de esmeraldas.

El ministro del Interior, Laurent Núñez, y la ministra de Cultura, Rachida Dati, calificaron el hecho como “un ataque directo a la historia de Francia” y aseguraron que la investigación avanza con prioridad nacional. El presidente Emmanuel Macron también condenó el robo, describiéndolo como “una herida en el alma del país”. Las autoridades abrieron una pesquisa por robo en banda organizada, confiando en recuperar pronto las piezas.

Pero no todos apuntan al comando. El senador Ian Brossat recordó que el personal del Louvre había advertido sobre la falta de personal de seguridad tras una huelga en junio pasado. En los últimos cinco años, el museo ha perdido a más de 200 trabajadores. Mientras la fiscalía busca a los autores del asalto, Francia revive la sombra de otro robo legendario: el de La Gioconda en 1911. Más de un siglo después, el Louvre vuelve a ser escenario de una historia donde el arte, la audacia y la pérdida se entrelazan.