El Museo del Louvre recibirá nuevamente visitantes, por primera vez desde el robo de ocho joyas de la corona francesa ocurrido el domingo por la mañana. Sin embargo, la Galería de Apolo, escenario del atraco, permanecerá cerrada “un cierto tiempo”, según confirmó una portavoz del museo.
El domingo 19 de octubre, poco después de las 9:30 de la mañana, el Louvre fue evacuado tras el ingreso de cuatro ladrones, de los cuales dos lograron acceder a la primera planta mediante un montacargas oculto en una camioneta, estacionada en el flanco sur del edificio junto al río Sena. El resto del museo fue asegurado inmediatamente y las autoridades iniciaron las investigaciones correspondientes.
Aunque el lunes estaba previsto reabrir al público, los responsables del Louvre decidieron retrasar la reapertura hasta este miércoles, coincidiendo con el día posterior al cierre semanal del martes. La medida busca garantizar la seguridad de las colecciones y de los visitantes mientras se refuerzan los protocolos internos.
La Galería de Apolo, que alberga las joyas sustraídas, seguirá inaccesible hasta nuevo aviso. Los investigadores analizan los detalles del robo y la forma en que los ladrones aprovecharon los recursos del museo para perpetrarlo, mientras Francia enfrenta un momento de alerta sobre la protección de su patrimonio histórico.