Por Redacción Contra Réplica

Cierra el plazo para recuperar la nacionalidad española

Más de un millón de descendientes de exiliados y emigrantes solicitaron su ciudadanía en consulados del mundo, especialmente en América Latina, antes del cierre del plazo fijado por la Ley de Memoria Democrática.

Miles de historias familiares cruzaron el océano en los últimos tres años, buscando algo más que un pasaporte: la posibilidad de reconciliarse con una identidad que el exilio había suspendido durante generaciones. Este 21 de octubre de 2025 terminó oficialmente el plazo para solicitar la nacionalidad española bajo la Ley de Memoria Democrática, aprobada en 2022, una norma que amplió los derechos de los descendientes de quienes perdieron su nacionalidad por razones políticas o de género durante el siglo XX.

La legislación, también conocida como “Ley de Nietos”, permitió que hijos y nietos de exiliados, así como descendientes de mujeres españolas que debieron renunciar a su nacionalidad al casarse, pudieran reclamarla. Además, abrió la puerta a los hijos mayores de edad de quienes obtuvieron la ciudadanía con la Ley de Memoria Histórica de 2007, creando así un nuevo puente entre generaciones separadas por la dictadura y el tiempo.

De acuerdo con el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, cerca de un millón de personas acudieron a consulados españoles en todo el mundo para formalizar su solicitud, siendo Argentina y Cuba los países con mayor número de trámites. Hasta septiembre, se habían concedido más de 237 mil nacionalidades, un fenómeno que refleja la magnitud de la diáspora española en América Latina.

La cifra no solo habla de documentos, sino de memoria. Más de medio millón de españoles se exiliaron tras la Guerra Civil y durante la dictadura franquista, encontrando refugio en países como México, Argentina o Cuba. Hoy, sus nietos y bisnietos buscan algo más que un reconocimiento legal: buscan cerrar el círculo de una historia familiar que, por fin, vuelve a casa.