Los mercados bursátiles de Estados Unidos cerraron con bajas significativas este miércoles, presionados por la incertidumbre en torno a la guerra comercial con China y por resultados corporativos por debajo de lo esperado. El Promedio Industrial Dow Jones retrocedió 406 puntos, equivalente a 0.9%, mientras que el S&P 500 perdió 1.1% y el Nasdaq Composite cayó 1.8%.
La caída se intensificó luego de que Reuters reportara que la Casa Blanca evalúa limitar las exportaciones de software estadounidense a China, afectando desde computadoras portátiles hasta motores a reacción. Aunque la propuesta aún es preliminar y podría no concretarse, los inversionistas reaccionaron con cautela ante la posibilidad de nuevas restricciones comerciales.
Adicionalmente, el mercado se vio afectado por reportes financieros decepcionantes de algunas empresas clave. Texas Instruments registró una caída del 6% tras presentar resultados más débiles de lo previsto y ajustar a la baja sus pronósticos para el cuarto trimestre. Este desempeño también arrastró a otros valores del sector de semiconductores, como On Semiconductor y Advanced Micro Devices, que retrocedieron 5%, y Micron Technology, que perdió 4%.
Netflix también impactó negativamente al mercado, con un desplome del 10% tras reportar ganancias menores a las estimaciones debido a un conflicto con autoridades fiscales en Brasil. Estos resultados provocaron preocupación sobre el desempeño de otras compañías tecnológicas y reforzaron la volatilidad en los índices.
A pesar de este panorama, los inversionistas mantienen la expectativa en torno a próximos informes de ganancias, incluyendo a Tesla, cuyos resultados se esperan después del cierre de la sesión de este miércoles. Hasta ahora, más de tres cuartas partes de las empresas del S&P 500 que han publicado reportes han superado las expectativas, según datos de FactSet.
Los analistas señalan que la combinación de tensiones comerciales y resultados corporativos mixtos genera un entorno de volatilidad, en el que los movimientos de Wall Street dependerán de las decisiones políticas en Washington y de la capacidad de las empresas de cumplir con las expectativas del mercado.