El Ejército de Estados Unidos lanzó un nuevo ataque contra una presunta embarcación de narcotráfico en el océano Pacífico, frente a las costas de Colombia, como parte de una expansión de su ofensiva militar en el continente. De acuerdo con el secretario de Guerra, Pete Hegseth, tres tripulantes murieron durante la operación, autorizada directamente por el presidente Donald Trump.
Se trata del segundo bombardeo en menos de 24 horas y el noveno desde que el Pentágono inició su campaña antidrogas en el Caribe sur, centrada en interceptar “narcolanchas” presuntamente vinculadas al contrabando de drogas hacia Estados Unidos. En declaraciones oficiales, Hegseth calificó a los narcotraficantes como “la Al Qaeda de nuestro hemisferio” y advirtió que los ataques continuarán “día tras día”, con el objetivo de erradicar lo que describió como “una amenaza directa a la seguridad nacional”.
Los informes señalan que la embarcación fue identificada por inteligencia militar antes del ataque, en una zona cercana al litoral colombiano del Pacífico oriental. Desde el inicio de la operación, Washington ha hundido al menos siete naves en aguas internacionales, una acción que analistas califican como un giro hacia tácticas de fuerza letal en la lucha antidrogas.
Tras el operativo, Trump anunció el cese inmediato de ayudas económicas a Colombia y lanzó críticas al presidente Gustavo Petro, a quien acusó de “producir demasiada droga”. El mandatario adelantó que su gobierno evalúa extender las ofensivas a objetivos terrestres, una decisión que, de concretarse, podría escalar la tensión política y militar en la región.