Por Redacción Contra Réplica

Huracán Melissa golpea el oriente de Cuba con fuerza devastadora

Más de 700 mil personas fueron evacuadas ante el paso del ciclón que dejó destrucción y víctimas en el Caribe.

El amanecer del miércoles trajo consigo el rugido del viento y el eco del mar desbordado en el oriente cubano. El huracán Melissa, con vientos de hasta 195 kilómetros por hora, tocó tierra en Santiago de Cuba tras devastar Jamaica y avanzar como un monstruo de categoría 3, dejando a su paso al menos diez muertos en el Caribe.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió que se trata de un fenómeno “extremadamente peligroso”, capaz de provocar deslaves, inundaciones súbitas y daños severos en zonas costeras. En Cuba, la respuesta fue inmediata: más de 735 mil personas fueron evacuadas o resguardadas, especialmente en las provincias de Granma, Guantánamo, Holguín, Las Tunas y Camagüey, donde se espera el mayor impacto.

El presidente Miguel Díaz-Canel pidió calma y cooperación ciudadana, señalando que “será una noche muy difícil para el país”. La isla ha paralizado el transporte, suspendido clases y protegido infraestructuras críticas como termoeléctricas y plantaciones agrícolas, en un intento por minimizar el golpe económico y humano.

Melissa llega a una región marcada por la memoria de huracanes históricos como Irma en 2017 y Sandy en 2012. Su paso revive el temor a la vulnerabilidad climática del Caribe, donde cada tormenta parece un recordatorio de lo frágil que puede ser la vida frente a la furia del mar.