La calma del exclusivo centro comercial Palacio de Hierro Polanco se rompió esta semana con un hecho inesperado: la conductora Rocío Sánchez Azuara habría sido víctima de un robo mientras realizaba compras. Fuentes cercanas al caso informaron que la presentadora del programa Acércate a Rocío fue despojada de su bolso, que contenía dinero en efectivo, tarjetas bancarias y documentos personales.
El incidente encendió las alarmas sobre la seguridad en zonas consideradas de alto nivel, donde hechos como este suelen pasar desapercibidos entre vitrinas y guardias privados. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ya abrió una carpeta de investigación y se encuentra revisando las cámaras del complejo, además de recabar testimonios para ubicar a los presuntos responsables.
Hasta ahora, Sánchez Azuara no ha ofrecido declaraciones públicas ni ha publicado mensajes en sus redes sociales respecto al robo. Sin embargo, su equipo más cercano confirmó que coopera con las autoridades para esclarecer lo sucedido.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los espacios comerciales en la capital, donde incluso las zonas de mayor vigilancia pueden ser escenario de delitos. En medio de luces, lujo y aparente tranquilidad, un bolso desaparecido recordó que la inseguridad no distingue fama ni clase social.