Por Redacción Contra Réplica

Cuba resiste el golpe de Melissa con miles de hogares dañados pero sin víctimas

Más de 45 mil viviendas sufrieron afectaciones por el huracán que azotó el oriente de la isla, donde aún hay miles de personas evacuadas y severos daños en escuelas y hospitales.

El huracán Melissa dejó tras de sí un mapa de destrucción en el oriente de Cuba, con más de 45 mil viviendas dañadas y 120 mil personas aún desplazadas. Sin embargo, en medio del desastre, el país mantiene una cifra que marca diferencia con otras islas del Caribe: no se registraron víctimas mortales. La información fue confirmada durante una sesión del Consejo de Defensa Nacional, que evaluó los estragos del fenómeno natural.

Las mayores afectaciones se concentran en la provincia de Granma, particularmente en el municipio Río Cauto, donde el desbordamiento del río más caudaloso de Cuba arrasó con comunidades enteras. “Las aguas comienzan a bajar, pero el daño es profundo”, señaló la gobernadora Yanetsy Terry. A la par, cientos de escuelas y hospitales presentan daños severos: 1,552 centros educativos y 461 instalaciones médicas quedaron comprometidas, algunas utilizadas ahora como refugios.

La reconstrucción avanza de manera desigual. En Las Tunas, el suministro eléctrico alcanza ya el 94% de cobertura, mientras que en Holguín, Granma y Guantánamo la recuperación avanza con más lentitud. En estas últimas provincias, la energía apenas llega a la mitad de los hogares, lo que complica las labores de atención y limpieza.

Melissa cruzó Cuba durante siete horas con vientos de hasta 200 kilómetros por hora y lluvias torrenciales de 400 milímetros, dejando a su paso un paisaje herido, pero también una muestra de resistencia. Entre la devastación, el país mantiene la esperanza de levantarse sin luto, en una batalla que, más que meteorológica, se ha vuelto profundamente humana.