La ex Miss Universo Ximena Navarrete alzó la voz para manifestar su desacuerdo con la gestión actual del concurso Miss Universe, luego del conflicto que involucró a la representante mexicana Fátima Bosch y al director de Miss Universe Tailandia, Nawat Itsaragrisil. La también modelo y actriz tapatía expresó que el certamen ha perdido el sentido de respeto, elegancia y empoderamiento femenino que lo distinguía en años anteriores.
A través de sus redes sociales, Navarrete señaló que su intención no es generar polémica, sino promover una reflexión sobre el rumbo que ha tomado la organización, que —según dijo— parece haberse alejado de los ideales que alguna vez la convirtieron en un referente mundial de inspiración para las mujeres. “Miss Universe debe seguir siendo una plataforma de superación y orgullo para las participantes, no un espacio de controversias o divisiones”, habría expresado.
El pronunciamiento de la mexicana ocurre tras la denuncia pública realizada por Fátima Bosch, quien aseguró haber recibido comentarios ofensivos durante un encuentro con el directivo tailandés, situación que provocó una ola de críticas en redes sociales y puso en el centro del debate la conducta de algunos miembros del certamen.
La controversia no tardó en despertar reacciones dentro de la comunidad de ex concursantes, quienes coincidieron en la importancia de mantener un ambiente de respeto y equidad entre todas las participantes, independientemente de su nacionalidad o posición dentro del concurso.
Con su mensaje, Ximena Navarrete —quien fue coronada Miss Universo en 2010— se suma a las voces que piden a la organización internacional recuperar su esencia y reafirmar su compromiso con la dignidad, la diversidad y la igualdad de género, valores que, según la ex reina mexicana, son los que verdaderamente deben representar a una plataforma de alcance global.