Lejos de rendirse ante la polémica, Fátima Bosch, representante de México en Miss Universo 2025, anunció que seguirá firme en la competencia internacional. La joven tabasqueña aseguró que su participación va más allá de la pasarela: busca alzar la voz por las mujeres que luchan por causas sociales y demostrar que los certámenes pueden ser espacios de expresión y dignidad.
El conflicto estalló cuando Bosch denunció públicamente haber sido maltratada por Nawat Itsaragrisil, directivo del evento, quien ,según su testimonio, la llamó “tonta” y le exigió guardar silencio luego de que no publicara contenido promocional del país anfitrión. La situación provocó una ola de apoyo hacia la mexicana, mientras el incidente se viralizaba como símbolo de la desigualdad y los abusos persistentes en la industria.
Ante la presión mediática, Itsaragrisil ofreció una disculpa pública, aunque la organización de Miss Universo decidió separarlo del cargo. El presidente del certamen, Raúl Rocha Cantú, confirmó su salida definitiva, subrayando que la competencia debe sostener valores de respeto e inclusión.
Mientras tanto, el comité mexicano respaldó a Bosch y calificó el trato recibido como inaceptable. La participante, lejos de ceder al escándalo, ha convertido el episodio en un acto de resistencia. “Estoy aquí, más fuerte que nunca”, afirmó. Su declaración se ha transformado en una consigna de empoderamiento que resuena más allá del escenario, a pocos días de la gran final que se celebrará del 19 al 21 de noviembre.