El brillo del Bitcoin perdió intensidad. Tras alcanzar en octubre su máximo histórico de casi 126 mil dólares, la criptomoneda más famosa del mundo sufrió una abrupta corrección que la llevó a romper la barrera psicológica de los 100 mil dólares, su nivel más bajo desde junio. Con ello, acumula una caída superior al 20 por ciento en apenas unos días, desatando alarma en los mercados financieros.
La ola vendedora se intensificó luego de que se liquidaran posiciones por más de 1.4 billones de dólares en las últimas 24 horas, lo que empujó a los inversionistas a reducir su exposición en activos digitales. Incluso los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin en Estados Unidos registraron pérdidas de hasta 6 por ciento, reflejando un ambiente dominado por la aversión al riesgo y la incertidumbre sobre el rumbo económico global.
Detrás del desplome está el silencio expectante de la Reserva Federal (Fed). Su falta de definición sobre un posible recorte en las tasas de interés ha frenado el apetito por activos volátiles y fortalecido el dólar, generando un efecto dominó en el mercado cripto. Analistas advierten que, mientras persista la duda monetaria, las criptodivisas seguirán atrapadas entre la volatilidad y la desconfianza.
El índice de “miedo y avaricia” del sector se hundió a 21 puntos —nivel de “miedo extremo”—, una señal clara del nerviosismo que domina entre los operadores. Aunque algunos expertos consideran que esta caída podría ser solo una pausa tras meses de euforia alcista, otros advierten que el Bitcoin podría enfrentar un invierno prolongado si no logra recuperar terreno en las próximas semanas.