Por Redacción Contra Réplica

Inicia en Brasil la COP30 con llamado urgente a cumplir el Acuerdo de París

Con más de 60 líderes reunidos, la Amazonía se convierte en escenario del llamado global a cumplir las promesas del Acuerdo de París, mientras las grandes potencias brillan por su ausencia.

Entre el murmullo del río Amazonas y el calor húmedo de Belém, comenzó la Cumbre de Líderes de la COP30, una antesala crucial para el debate climático mundial. La reunión, convocada por la ONU y encabezada por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, busca reavivar el compromiso político con los acuerdos firmados hace una década en París, en un planeta que acusa el cansancio de las promesas incumplidas.

Lula, anfitrión y voz del Sur global, llamó a convertir las palabras en acciones, denunciando que “muchos no están cumpliendo el Acuerdo de París”. Su discurso resonó entre los representantes de más de 60 países que durante dos días discutirán sobre transición energética, protección de la naturaleza y revisión de los compromisos climáticos. La agenda se plantea ambiciosa: aterrizar los objetivos en estrategias tangibles antes de que la COP30 inicie oficialmente el lunes.

El simbolismo del lugar no es menor. Belém, en el corazón de la Amazonía, encarna el dilema ambiental del siglo: la urgencia por conservar lo que aún queda y la presión por desarrollarse sin devastar. Pero el escenario también exhibe fracturas geopolíticas. Las ausencias de Xi Jinping y Donald Trump —líderes de las dos economías más contaminantes del planeta— tiñen de escepticismo las aspiraciones globales.

Mientras tanto, la ciencia no concede tregua. Naciones Unidas advirtió que 2025 podría ubicarse entre los años más calurosos jamás registrados. No será el primero, pero sí una advertencia encendida: el reloj climático sigue corriendo. En Belém, entre discursos y acuerdos, el mundo parece enfrentarse otra vez a la pregunta esencial: ¿habrá voluntad real para enfriar el planeta?