Después de un largo retiro de los sets de grabación, Meghan Markle está lista para volver al mundo del cine. La duquesa de Sussex, conocida por su papel en la serie “Suits”, fue vista rodando escenas en Los Ángeles para la película “Close Personal Friends”, una comedia que narra el encuentro entre una pareja común y dos celebridades en un viaje a Santa Bárbara.
El elenco está encabezado por Lily Collins, Jack Quaid, Brie Larson y Henry Golding, y fuentes cercanas a la producción revelan que Markle tendrá una breve pero significativa aparición. Su regreso marca el fin de un silencio actoral de siete años, desde que decidió abandonar Hollywood tras su compromiso con el príncipe Harry, con quien ahora reside en California.
Desde su salida de la familia real británica, Meghan y Harry han construido un nuevo capítulo lejos del protocolo y los fondos públicos. Han apostado por proyectos mediáticos —como su serie con Netflix, “With Love, Meghan”— que, pese a las críticas, lograron suficiente audiencia para una segunda temporada y un especial navideño.
Su retorno a la gran pantalla podría interpretarse como una reconciliación con su pasado artístico y, al mismo tiempo, un movimiento estratégico en su búsqueda por consolidar una identidad independiente del Palacio de Buckingham. Mientras la prensa británica sigue escrutando cada paso de la pareja, Hollywood parece abrirle de nuevo las puertas a una de sus figuras más mediáticas.