Miles de habitantes del municipio de Uruapan, Michoacán, salieron a las calles este viernes para exigir justicia por el asesinato del alcalde Carlos Manzo y para denunciar el clima de violencia que se ha agravado en la región.
Desde temprana hora, contingentes de estudiantes, comerciantes, transportistas y familias completas se concentraron en distintos puntos de la ciudad, avanzando entre consignas de “¡Justicia para Carlos Manzo!” y “¡Ni uno más!”. La movilización culminó en la plaza principal, donde los asistentes guardaron un minuto de silencio en memoria del edil asesinado.
La jornada transcurrió de manera pacífica, aunque marcada por un profundo sentimiento de indignación. Varios negocios optaron por cerrar sus puertas en señal de solidaridad, mientras que los manifestantes exigieron al gobierno estatal y federal resultados concretos ante la ola de homicidios, extorsiones y desapariciones que mantienen en zozobra a la población.
Durante el acto final, Grecia Itzel Quiroz García —viuda del alcalde y actual presidenta municipal interina— dirigió un mensaje en el que pidió al gobierno federal atender de manera urgente la crisis de seguridad que vive Michoacán. “Hoy caminamos unidos por la paz, por la memoria de un hombre valiente que nunca se rindió ante el crimen organizado”, expresó frente a los miles de asistentes.
Carlos Manzo, recordado por su postura firme contra los grupos criminales, fue asesinado hace una semana mientras realizaba actividades oficiales. Su muerte ha generado indignación no solo en Uruapan, sino también en otros municipios del estado.
Con esta marcha, los uruapenses buscan enviar un mensaje de unidad y esperanza, recordando que la exigencia de justicia sigue vigente y que la lucha por la seguridad no debe detenerse.