El peso mexicano comenzó la semana con el pie derecho. Este lunes 10 de noviembre, el dólar abrió en 18.38 pesos por unidad en el mercado interbancario, lo que representa una leve caída respecto al cierre anterior del Banco de México, que había registrado 18.50 pesos por dólar.
La mejora, aunque moderada, refleja una jornada en la que el peso aprovechó la debilidad general del billete verde, presionado por la incertidumbre en los mercados internacionales y la expectativa de nuevos ajustes en la política monetaria estadounidense.
En el ámbito local, los inversionistas siguen atentos a los últimos datos de inflación en México, que podrían influir en las próximas decisiones del Banco de México. Un posible ajuste en la tasa de interés podría reforzar la posición del peso frente a otras divisas emergentes, de acuerdo con analistas financieros.
Mientras tanto, la moneda mexicana continúa mostrando resiliencia en un escenario global aún volátil. Su desempeño de esta semana será clave para medir si la tendencia de fortalecimiento se consolida o si el dólar retoma terreno en los próximos días.